LAS PALABRAS NO SALVAN EL MUNDO, PERO PUEDEN SALVAR TU NEGOCIO
Probablemente vendes mucho menos de lo que podrías. Y no es por falta de talento, ni de ganas. Es porque nadie compra lo que no entiende, no desea o no percibe como valioso. Y ahí es donde entra el copywriting y la estrategia.
No empieces a escribir sin saber a quién te diriges. Te enseño 5 formas reales de investigar con las que mejorar tus textos y vender más. Y además, te cuento cómo con una de ellas descubrí que había estado trabajando para un clan de narcos.
Vender no es cuestión de suerte, talento o inspiración divina. Es cuestión de estrategia, palabras y agallas.
Tanto si ofreces algo único como si vendes productos que también ofrecen otros, el copywriting puede ser tu mayor ventaja. Porque seamos honestos: en la mayor parte de negocios (no importa si eres autónomo o tienes una empresa) hay miles como tú y, al mismo tiempo, no hay nadie como tú.
Tu producto puede no ser el único, tu servicio puede no ser exclusivo y, aun así, hay algo que no podrán copiar del todo: la forma en que lo haces, lo vives y lo cuentas.
Pero si no sabes contarlo, si tus palabras no despiertan nada, si tu web suena a otra más o si tus correos parecen escritos por un robot con prisas, entonces el cliente no lo sabrá, no lo verá y no lo sentirá.
Simplemente pasará de largo.
Porque hoy no basta con ser bueno; hoy hay que ser recordado. Y para eso está el copywriting: no para sonar bonito ni para llenar páginas con adjetivos, sino para sonar tuyo. Para convertir tu historia, tu valor y tu propuesta en una fuerza que atraviese la pantalla y deje huella.
Esto va de escribir con estrategia y de convertir lo que te hace único en lo que te hace elegir.
Pero recuerda: antes de escribir, hay que tener algo que decir.
Y eso solo se consigue investigando mejor que tu competencia.
Puede que creas que conoces a tu cliente, pero si aún estás usando plantillas de buyer persona, intuiciones vagas o lo que tú crees que quieren oír… estás adivinando.
Y adivinar no vende. Como mucho, a algún despistado.
Por eso he creado INVESTICOPY.
Una guía práctica con 5 formas reales de investigar a tu cliente ideal,
basadas en métodos que sí funcionan y que puedes aplicar desde casa sin depender de nadie.
Son métodos que uso en mis propios proyectos.
No requieren presupuesto ni un máster en análisis de datos.
Y sí: una de esas técnicas me llevó a descubrir que había estado escribiendo (sin saberlo) para un clan de narcos.
La investigación es una de las partes más importantes (y más olvidadas) del copywriting.
Algunos la enseñan, sí.
Pero muchas veces de forma superficial o usando herramientas poco accesibles para quienes no son frikis del marketing.
No empieces a escribir sin saber a quién te diriges. Te enseño 5 formas reales de investigar con las que mejorar tus textos y vender más. Y además, te cuento cómo con una de ellas descubrí que había estado trabajando para un clan de narcos.
Del guion de cine al guion de ventas: la historia que no pensaba escribir.
Soy Victoria Criado Giménez.
Y aunque no nací con un teclado bajo el brazo, llevo años escribiendo para que otros vendan mejor.
Estudié cine. Escribí guiones. Pero el glamour del sector me duró lo que dura el sonido de una claqueta: poco.
La vida me llevó por otros caminos. Y así, casi sin buscarlo, descubrí que escribir podía ser mucho más que contar dramas, comedias o thrillers. En realidad, podía ser estrategia, persuasión, conexión.
Podía ser copywriting.
En definitiva, podía ser capaz de ayudar a vender más a través de las palabras.
Sí, es un tópico, pero no por ello menos cierto.
Desde entonces, he ofrecido servicios de copywriting a negocios reales, con problemas diarios y objetivos que no se resuelven con palabras vacías.
Y si algo he aprendido, es esto: cuanto más investigas, mejor escribes. Y cuanto mejor escribes, más vendes.
De ahí que insista tanto en que te descargues INVESTICOPY: para que entiendas de verdad a tu cliente ideal y empieces a vender más.
Así de altruista soy.
Bueno… altruista con trampa, lo confieso.
Porque una vez que estés dentro, voy a intentar venderte mis servicios o algún infoproducto.
Pero eh, ¿qué hay de malo en eso?
Si tú mejoras tus textos y yo consigo un cliente feliz, ganamos los dos.
Un buen copy no hace milagros. Hace ventas.
Hace un tiempo me encargaron un email para el carrito abandonado de una tienda online.
Un solo mensaje. Un solo intento.
El que tenían era un desastre: no convertía y sonaba hasta un poco agresivo, como si obligara al cliente a terminar la compra por las malas.
Así que me puse al teclado.
Escribí un texto breve, humano, que creara una conexión con el cliente en lugar de reprochar que hubiera abandonado el carrito.
Lo cambiaron. Lo enviaron. Y se recuperó el 50 % de las ventas que parecían perdidas.
No fue suerte. Fue copywriting.
Porque cuando las palabras conectan, la gente responde.
Y cuando reflejan lo que el cliente siente, dejan de ser palabras y se convierten en decisiones.
Eso es lo que hago:
Transformar lo que vendes en algo que tu cliente no quiera dejar pasar.
Ahora decides tú.
Puedes seguir como estás. O puedes empezar a escribir mejor, vender más y entender de verdad a tu cliente. Todo empieza con INVESTICOPY.
